martes, 31 de mayo de 2011

Feedback

"El secreto es nunca esperar nada de nadie" largó el humo del Marlboro por la nariz, dibujando dos estelas azules en contraste con su remera negra, y apoyó el cigarrillo en el cenicero, al lado de mi Philip. Era octubre, estaba un poco fresco, pero estábamos en un pub, en ese momento se podía fumar adentro en cualquier lado, nadie te hacía historia. Lo miré pensativa, sabiendo que no lo iba a correr ni dos centímetros de lo que me estaba diciendo, y aún así estampé:
-Esa es una visión muy triste de la vida. Es partir de la base que no le importás a nadie-
-No. Si vos hacés cosas esperando que te las retribuyan, estás perdida, piba. Vas a vivir decepcionándote- sonreí. Decidí dejar el tema, en ese momento yo tenía la firme convicción de que la vida es un feedback permanente, él de que nadie te va a retribuir nada.
Pasaron... ¿cinco años? ¿seis? desde entonces, y a medida que me fueron pasando cosas empecé a entender el significado de sus palabras. Oscuras, pesimistas, haciendo auto-apología del egoísmo, pero ciertas. De a poco la mayoría de las personas me fueron decepcionando, de a poco me fui quedando sola por elección, por no querer seguir rodeada de gente falsa.
Esta semana recibí un golpe que no esperaba, y la verdad me está costando aceptarlo. Vino Porta (un rapero español que no tolero) a tocar al Luna Park. Es el favorito de Marina y L. La semana anterior había tocado Babasónicos y no los fui a ver por el precio. Cuestión, gasté una moneda en comprarles las dos entradas a los chicos, y ella se puso re feliz de que iba a ir. El sábado Marina me dice, después de presionarla un poco: "No voy a ir porque Porta se re vendió, van a ir todos mis compañeros del colegio así que yo no voy". Y para rematar, L me dice "Bueno, igual ella no te pidió que le compres las entradas" Claro. Si, la que estuvo mal fui yo, que siempre hago cosas que nadie me pide que haga. Como me avisó un día antes, no tuve tiempo de revenderlas. O sea, no es Marilin Manson, es Porta, que no se conoce ni él. Estoy demasiado caliente como para seguir escribiendo.
Vamos a ver si cuando me pidan cosas tengo ganas de hacerlas o no.

martes, 24 de mayo de 2011

A voluntad

Mi psicólogo tiene una posición pro-facultad anti-sushi marcadísima diría. Hace un rato salí de la sesión, y me dice que tengo que elaborar un proyecto personal, una carrera... uf. Ya sé que para encajar en el sistema, y para tener una vida cómoda y burguesa tengo que hacer eso, y de hecho lo voy a hacer simplemente porque la carrera que elegí es psicología, y voy a liberar mi activismo innato desde ahi, seguramente. Por otro lado, algo que recién vi en el Face me hizo acordar a una idea que tengo desde hace un tiempo: es probable que empiece algún voluntariado en un hospital, o en alguna ONG ambientalista, o algo para canalizar esta sed de equilibrio que tengo. Seguramente así me voy a sentir mejor conmigo, además de resultarle útil a la sociedad.

domingo, 22 de mayo de 2011

A ver qué sale

"I promisse you I will learn fo my mistakes"
Coldplay - Fix you
Es una expresión de deseo más que un título, unas ganas locas. Hace un par de días que vengo con ganas de escribir algo, y no sale nada. Tengo necesidad de purgar un poco toda la mierda que vengo acumulando. Así que vamos a ver qué sale.
No soy una persona normal. No sé cuál es la definición de "normal" y supongo que es relativo, que es "gente como uno" y eso depende de quién sea ese uno. No estoy acostumbrada a que me mimen, porque soy arisca, jamás dejé que me acariciaran demasiado, un poco por antipatía al contacto físico, un poco por cosquilluda. No solía besar mientras cogía, y cuando salía con Mariano ni siquiera me caía bien que me abrace o ir con él de la mano por la calle (a lo que accedí luego de reiteradas escenas de quinceañera herida, y con mucha carpa). Nunca entendí porqué una pareja iría al cine o a cenar o cualquier lado en lugar de coger, y solía poner mis lazos emocionales en mis amigos y hermanos, mientras que mi pareja era para funciones expeditivas, exclusivamente. No sabía que mi espalda tenía tanta sensibilidad, ni que se me erizaría toda la piel al contacto con la yema de los dedos de alguien que no fuera yo. No sabía que me gustaba que me acaricien la planta de los pies tanto o más que el cuello o la cintura y no podía saberlo porque nadie nunca consiguió tocarme tanto.
Tocarme tanto. Creo que voy llegando. Hace días que estoy enojada con Mau. Ayer me presentó a un amigo que vino de Brasil, un flaco que es importante para él (y venía con una implicancia secundaria incluída, que en este momento no es el punto). Me bañé y salí a la chapa porque le gusta mantener el suspenso, entonces me dijo que no sabía si íbamos a salir y me avisó dos horas antes. Pensé en no ir, de hecho todo el puto sábado estuve pensando en no ir. Le conté a dos personas distintas cómo empezaron las cosas con él, nuestra historia, y al escucharme hablar y saber el camino larguísimo que recorrimos hasta acá, me dije "No podés ser tan boluda, Agus. Acomodate la corbata y andá". El mayor contrasentido en la historia de mi vida es que mientras dudaba de ir miraba tatuajes, tratando de elegir un sol para estampar en mi muñeca, sol que representa a Mau, obvio. Entonces, ¿Por qué? ¿Por qué dudo? ¿Por qué necesito hacer algo que eternice en mi piel la presencia de Mau en mi vida? Pero me estoy yendo de tema. Tocarme, decía. Mau es el único que puede tocarme emocional e intelectualmente de una manera muy íntima, de una manera en que la mayoría del tiempo siento que me está ayudando a atar cabos, a cerrar heridas, o reabrirlas para poder cicatrizar, pero también están esos momentos en que el dolor es demasiado intenso, y la fiera sale, quiere lastimarlo. El problema es que estos días me estoy sintiendo muy inestabe. Muy. Subí de peso, cinco kilos, los mismos que bajé a fuerza de histeria, no dormir y estar con él en los primeros dos meses de relación. Él me dice todo el tiempo que estoy engordando, ya lo sé; quisiera encontrar la fuerza necesaria para disciplinarme, y lo peor es que sé que puedo (en un punto es probable que sea por eso mismo que no lo hago). Hoy el besto de Marina me dijo "Vos sos una mujer rara, porque cada vez que te ponés a dieta bajás de peso, y conozco a muchas mujeres que no pueden". Soy una mujer rara, pero por motivos mucho mas profundos que tener la capacidad de acelerar mi metabolismo. En todo caso, tocó una fibra sensible con eso. Me veo gorda chancha en el espejo, me sinto pesada, tengo ganas de castigarme todo el tiempo, y mne castigo comiendo, porque dejé de fumar y lo que queda para perderme, para pegarme donde me duele es la comida.
Entonces Mau que me dice que estoy mas gordita no menos de una vez por día, que no me mira mientras hacemos el amor, y siento que ya no siente por mi el mismo magnetismo que sentía antes, que yo sigo sintiendo. Las mismas ganas. El viernes tuvimos una tormenta, provocada por toda esa mierda que me está dando vueltas en la cabeza, y le dije, entre lágrima y lágrima (posta que lloré como tres lágrimas el viernes, pensé que me iba a deshidratar) que él ya no me besa cuando estamos en el ascensor, o en la calle, y eso me duele. Que yo hacía eso con mis ex, no los besaba en la calle, no los abrazaba. "Entonces ahora sabés cómo se sentían" me dispara "No es eso. Es que yo sé lo que sentía cuando les decía que no, y no quiero que vos sientas eso por mi".
Y yo que no sé qué hacer, que estoy empezando a sentirme mal, insegura, fuera de foco. Que tengo miedo de perderlo, de alejarlo, de que se vaya todo a la mierda. Que remé tanto hasta acá y tengo los brazos tan cansados, y hablar con él, abrirme en la forma en que me abro es agotador por momentos, doloroso, pero fructífero. Que hace mucho que él no se abre conmigo, mucho.
Quiero seguir con él, este amor es lo único que puedo catalogar como "real" en toda mi historia, él es el único hombre que puedo respetar como tal. Quiero que me lleve de la mano y me entienda, y que vuelva a apoyarse en mi, a contarme sus oscuridades.
Tengo que decirle todo esto, y ver qué sale.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Fantasma

Uno

Voy caminando con Mau a la tarde, casi llegando a la boca del subte, y lo veo. Está cruzando la calle en sentido opuesto al nuestro, lo noto gordito y feo, dos cosas que no solía ser. No es él, y me doy cuenta que dejé de respirar por tres segundos, hasta que entendí que no era. Que nunca había sido.

Dos

Estoy volviendo sola al departamento, son las once de la noche mas o menos, fui a la farmacia, mi gordo está con fiebre. Lo veo de nuevo. Está mas bajito de lo que recordaba. Entiendo que no, que no puede ser, que no es. Que justo ahora no va a aparecer. Aunque sabiéndolo destructivo y pendejo puede ser que sea, que justo ahora venga a querer romper todo. Pero no. No es. No era.

Nunca va a ser.

sábado, 7 de mayo de 2011

El contrato social

Cumpleaños, despedidas, casamientos, bautismos, cumpleaños de 15, de 50 u 80, divorcios, compromisos... y la lista sigue, forma parte del contrato social, lo que todo el mundo acepta y hace por compromiso, porque reunirse con tu familia a la cual por lo general detestas para agasajar a un "ser querido" y llenar la casa de parientes que por lo general estan lejos porque no los querés ver, es lo lógico, lo aceptado, lo que nos hace sentir buenas personas, seres socialmente aceptados.
Asi que la siuación es esta: Mi primo puto contando lo bien que le va (?), mi tía y su marido (que hace por lo menos dos años que no se cogen) jugando al matrimonio feliz, los novios de mis hermanos, y de un momento a otro llega mas gente. El cumpleaños de Virginia. Cumple 21, eso quiere decir que ya es responsable de su vida, que ya tiene pelitos, y la flaca en lugar de salir a ponerse como tuerca está hablando con mis tíos. O sea.
En fin, en un rato me desconpongo, como me recomendó Mau por sms. Ya no soporto a nadie... ¿Será que pasa el tiempo y cada vez me alejo mas de la masa y tolero menos estos eventos pelotudos, estas celebraciones de la hipocresía? ¿O mi niña interna nada mas quiere seguir jugando, no hacerse cargo de que soy un ser social, que debería seguir al menos algunas normas?
¿Puede alguien decirme cuándo firmé el puto contrato social?

viernes, 6 de mayo de 2011

Proyectando

Uf! Estamos empezando un proyecto con Mau, mientras se van asentando las bases de la pareja. La última semana estuvimos 24 hs. haciendo sushi, comiendo sushi, hablando de sushi... etc. Me va a explotar la cabeza de un momento a otro, pero al menos ya tengo trabajo.
Uf!